Cómo la glucemia aumenta el riesgo de arritmias y qué podés hacer para prevenirla
La diabetes aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y también eleva la probabilidad de arritmias graves y de paro cardíaco inesperado. En palabras simples: el exceso de azúcar no controlado y sus complicaciones (placas, neuropatía, inflamación) hacen que el corazón sea más vulnerable. Aquí te explicamos por qué y qué medidas concretas podés tomar.
¿Qué conecta a la diabetes con las arritmias?
- Daño vascular (aterosclerosis) e isquemia.
- Remodelado estructural y eléctrico del corazón (fibrosis, cambios en la conducción).
- Disfunción autonómica (alteración en el control nervioso del corazón).
- Mayor inflamación y estrés oxidativo.
¿Cuánto aumenta el riesgo?
Estudios poblacionales muestran un riesgo significativamente mayor de paro cardíaco en personas con diabetes (y aún mayor si la diabetes está mal controlada o acompañada de hipertensión). Controlar la glucemia y la presión reduce el riesgo
Diferentes mecanismos según el contexto clínico
En pacientes con enfermedad coronaria previa, la diabetes aumenta el riesgo absoluto. En algunos casos, la hipoglucemia (episodios con ciertos fármacos o insulina) también puede desencadenar arritmias y eventos.
Qué podés hacer — recomendaciones prácticas
- Mantener control de glucemia (seguir plan terapeútico).
- Controlar la presión arterial y el colesterol.
- Chequear función renal y tratar factores asociados.
- Mantener un estilo de vida activo, alimentación cardioprotectora y evitar tabaco.
- Realizar controles cardiológicos periódicos; si hay síntomas (palpitaciones, síncopes, dolor torácico), consultar de inmediato.
Conclusión práctica
Diabetes no es una sentencia: controlarla reduce riesgo. Un abordaje multidisciplinario (médico + nutricionista + cardiología) es clave para prevenir paros cardíacos inesperados.
Consultá con tu equipo de salud. Si querés, FUPREMUS puede orientarte para derivaciones y prevención.
